FassThink | Espacio de encuentro de profesionales de la salud
Entrevista a Lidia Folgar, Dietista-Nutricionista, sobre la alimentación complementaria
12 octubre, 2016
Entrevista a Carlos Casabona, Pediatra, sobre la Obesidad Infantil.
13 octubre, 2016
Mostras todas

Una isla llamada Salud

Erase una vez una isla llamada salud donde habitan personas conocidas con el apodo de “sanas”.

La vida en la isla, transcurría de forma tranquila, sin prisas. Los habitantes de la isla se dedicaban a trabajar en el campo, cocinar ricos platos para comer en familia. Jugar en la calle, disfrutar y reír. Compartiendo largas tertulias de amigos.

Estas personas sanas, se alimentaban de alimentos como carnes, pescados, huevos, frutas, hortalizas, legumbres, verduras que cultivaban ellos mismos o compraban en los mercados de la zona. Y eran sumamente felices.

Un día, llegaron en un barco, un grupo de personas vestidas con las mejores galas, exuberantes y con grandes cofres con alimentos. Los habitantes, estaban asombrados, nunca antes había visto tanta comida, tan colorida, con mensajes tan atractivos. Alimentos con sabores antes desconocidos, envoltorios llamativos. Además les traían televisores donde les hablarían de las propiedades mágicas de estos alimentos.

Los habitantes les preguntaron, -“¿Quiénes sois? Y ¿A qué habéis venido?”

Ellos respondieron - “Somos la industria, y hemos venido a haceros la vida más fácil”, “Os ayudaremos a tener más tiempo y así podréis trabajar más y con ello ganar más dinero y conseguir comprar una casa más grande, o un mejor coche” “¿Qué os parece?”

Los habitantes se mostraron contentos, felices y pensaron que era lo mejor que les podía haber pasado.

A partir de ese día, ya no tendrían que cocinar, puesto que la industria traía en el cofre pseudocomida precocinada, lista para comer. Y poco a poco dejaron de comer comida como pescado, carnes, legumbres, huevos, frutas y verduras para empezar a comer todo esto preparado con los envases más atractivos que traían la industria. Así ahorraban tiempo que podían dedicar a trabajar más y ganar más dinero.

Meses después, algo ocurrió de forma inesperada. Los habitantes de la isla empezaron a sentirse mal. Ya no tenían que cocinar, todo estaba preparado. Sin embargo, trabajaban muchas horas, cada vez tenían más cosas materiales pero notaban que no estaban tan felices como antes.
Así que fueron a ver al gran sabio “Bienestar” que vivía en uno de los volcanes de la isla. Cuando llegaron, le contaron cómo se sentían. El sabio bienestar, los examinó y después de unas horas, les dijo:

-“Debéis de alejaros de la industria entre sus cofres, se esconden pseudocomida que os ha hecho enfermar y convertiros en obesidad, hipertensión, diabetes y depresión, a través de un hechizo, más conocido como el mal de hábitos”

-“Oh, no! Contestaron los habitantes: ¿Y qué podemos hacer? ¿Cómo se cura nuestro mal de hábitos?“

A lo que el sabio respondió: – “Es muy simple, vuestro mal tiene fácil solución. Sólo debéis recuperar vuestros hábitos saludables con una pócima que se llama “Estilo de vida” que encontraréis en la comida real, en el ejercicio diario, en la vida social, en las risas contagiosas, en el descanso y momentos al sol. Y aprender que lo importante de la vida es invisible a los ojos.

Y todo esto lo tenéis a vuestro alcance, más accesible de lo que pensáis, pero yo os ayudaré a vencer este mal. Y mandaré a la isla a un grupo de personas, llamadas profesionales de la salud, que os ayudarán a través de una fórmula mágica que no falla, el conocimiento”.

Y así fue como un día se reunieron todos los profesionales de la salud, y el más sabio del grupo de profesionales, les dijo a los demás: “la mayor labor pedagógica que hay por hacer es enseñar a la gente a distinguir entre comida y pseudocomida. Ahí se encuentra el secreto de la salud” “Debemos juntarnos todos los profesionales para trabajar juntos en un mismo objetivo”.

Y eso fue lo que pasó…..y al cabo de unos meses, todo volvió a la normalidad en la isla.